Ataque de transodio: “No quiero ser una cifra más”
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Ataque de transodio: “No quiero ser una cifra más”

En la madrugada de Año Nuevo, Verdún Mar, mujer trans, fue emboscada por una patota en la zona norte del conurbano bonaerense. La amenazaron de muerte.

Verdún Mar Desire, una mujer trans reconocida en su comunidad, se convirtió en la víctima del primer ataque de odio registrado en el año 2026. El hecho, que se caracterizó por una extrema crueldad y el accionar coordinado de varios agresores, ocurrió en Don Torcuato, partido de Tigre.

Según consta en las actuaciones judiciales y los registros de la denuncia penal, el ataque ocurrió durante la madrugada del 1 de enero. Mar Verdún fue interceptada en la vía pública por un grupo de personas. El informe de los hechos detalla que no se trató de un altercado fortuito, sino de un accionar colectivo: los agresores la acorralaron, la derribaron y, una vez en el suelo, procedieron a golpearla y patearla con saña.

Además de las graves lesiones físicas producidas por los golpes, el relato judicial especifica que la víctima sufrió amenazas de muerte explícitas mientras era agredida. Durante el ataque, también fue despojada de sus pertenencias personales. No obstante, las organizaciones que acompañan el caso han sido enfáticas al señalar que el robo fue un elemento secundario, una cobertura o un añadido a lo que esencialmente fue un ataque motivado por el odio a su identidad de género.

LA DENUNICA Y EL PROCESO JUDICIAL

La denuncia formal fue radicada el mismo 1 de enero a las 21:00 horas en la Subcomisaría de Baires Bancalari, ubicada en Don Torcuato, Tigre. A partir de ese momento, se dio inicio a una investigación que busca identificar a la totalidad de los integrantes de la "patota".

El Frente de Disidencias en Lucha en Argentina (FDELA), organización que ha tomado la vocería de la visibilización del caso, exige que la justicia avance con celeridad. Han solicitado formalmente que la investigación se realice bajo una estricta perspectiva de género y diversidad, instando a los jueces y fiscales intervinientes a aplicar sanciones ejemplares que reconozcan el carácter transfóbico del hecho. Según FDELA, la saña desplegada evidencia un "intento de disciplinamiento y un total desprecio por la integridad física y la vida de las personas travesti-trans".

El caso ya ha sido informado a las autoridades del Ministerio de Mujeres y Diversidad de la Provincia de Buenos Aires para coordinar acciones de protección y acompañamiento integral para Mar Verdún durante su proceso de recuperación.

El testimonio de la sobreviviente: "Un llamado desde la vida y la memoria"

Desde su proceso de sanación, la propia Mar Verdún publicó un extenso descargo que funciona como un manifiesto contra la intolerancia. A continuación, se transcribe de manera íntegra su mensaje:

"A mis compañeras, a mi familia, a mi comunidad y a cada persona que se detenga a leer esto:

Escribo desde un cuerpo que todavía está sanando las marcas de la intolerancia. Hace poco, el odio se manifestó en forma de patota; fueron varios contra una, buscando no solo golpearme, sino borrar mi existencia. Estuve en ese límite a punto de romperme, pero aca estoy. A pesar de la violencia recibida, elijo que mi motor sea la transformación y no la amargura; no voy a permitir que mi corazón se llene de odio y resentimiento.

Si sobreviví, no fue solo por azar, sino por el amor de mis hermanas que me sostuvieron cuando el mundo se volvió oscuro. Sin embargo, este mensaje no es solo para agradecer, sino para hacer un llamado urgente. No quiero ser una cifra más, ni quiero que la próxima vez estemos lamentando una ausencia definitiva.

Nuestra sociedad necesita educarse para el amor. El odio no nace con nosotros, se aprende; se alimenta del silencio y de la mirada que se aparta cuando nos agreden. Necesitamos que entiendan. Nuestras vidas valen y nuestra identidad no es una amenaza. Caminar sin miedo debe ser una realidad para todas, no un privilegio. El apoyo debe convertirse en acción concreta, no quedarse en la lástima. Es necesario educar en las casas, en los trabajos y en las calles.

Que la empatía le gane a la ignorancia para que los crímenes de odio dejen de ser nuestra historia cotidiana. Sobreviví para contarlo, pero lucho para que nadie más tenga que sufrirlo".

POSICIONAMIENTO DE ASAMBLEAS

El Frente de Disidencias en Lucha en Argentina (FDELA) emitió un comunicado oficial donde enmarca este ataque no como un hecho aislado, sino como la consecuencia de un clima social hostil. El bloque de su declaración expresa:

«Este episodio no es un caso aislado, sino el resultado de un clima social de hostilidad y deshumanización hacia las identidades disidentes. Estos ataques son alentados por discursos que legitiman la violencia, profundizando la vulnerabilidad del colectivo. Como referentes de la zona norte del conurbano, reafirmamos que la violencia hacia el colectivo es una violación sistemática a los derechos humanos. El Estado tiene la responsabilidad de prevenir y erradicar estos crímenes de odio, garantizando la seguridad de todas las personas sin distinción de su identidad de género. No vamos a callar ni a retroceder en los derechos conquistados».

ESTADO DE LA CAUSA Y EXIGENCIAS

Hasta el momento, se esperan resultados de los procedimientos solicitados para la identificación de los agresores. La comunidad de Don Torcuato y diversas asambleas de la zona norte se mantienen en estado de alerta, exigiendo:

Identificación inmediata de todos los responsables que integraron la patota el 1 de enero.

Medidas de protección urgentes para Mar Verdún y su entorno cercano ante posibles represalias.

Carátula de "Crimen de Odio": Que la fiscalía no simplifique el hecho como un "robo en poblado y en banda", sino que reconozca la agravante por identidad de género.



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