Las claves
• Más de 500 sucursales bancarias cerraron en los últimos cinco años en Argentina
• Desde la gestión de Javier Milei se registraron cerca de 5.000 despidos en el sector
• La digitalización aceleró el paso hacia el modelo fintech y la atención virtual
• Banco Galicia, Macro y Santander avanzaron con cierres y reestructuraciones
• El Banco Central y el Banco Hipotecario redujeron oficinas y estructuras regionales
• La caída de la atención presencial cambió el funcionamiento del sistema financiero
• El gremio bancario advierte impacto laboral y convoca medidas de fuerza
Un sistema bancario en transformación acelerada
El sistema financiero argentino atraviesa un proceso de cambio estructural marcado por el cierre de sucursales físicas y la expansión de los servicios digitales.
Más de 500 oficinas dejaron de operar en los últimos cinco años, en un contexto de fusiones, reconversión tecnológica y nuevos hábitos de consumo financiero.

Menos oficinas, más operaciones digitales
La atención presencial perdió peso frente al crecimiento de los canales virtuales.
Tres de cada diez clientes ya no utilizan sucursales, mientras que la mayoría de las operaciones se realiza a través de plataformas digitales o aplicaciones móviles.
Este cambio reconfiguró la estructura operativa de los bancos en todo el país.

Cierres y reestructuración en grandes entidades
Entidades como Banco Galicia, Banco Macro y Banco Santander avanzaron con cierres de sucursales y reducción de estructuras.
En varios casos, los procesos estuvieron vinculados a fusiones, integración de sistemas y eliminación de oficinas duplicadas.
También se redujeron tesorerías regionales en organismos financieros oficiales.

Impacto laboral y conflicto sindical
La Asociación Bancaria advirtió la pérdida de cerca de 5.000 puestos de trabajo en el sector desde 2023.
El gremio atribuye parte del impacto a cierres, retiros voluntarios y reestructuraciones internas.
Además, se registran conflictos sindicales y medidas de fuerza en distintas entidades.
Digitalización, costos y cambio de modelo
El mantenimiento de sucursales físicas dejó de ser rentable frente a la caída del tráfico de clientes y el aumento de operaciones online.
El sector financiero prioriza inversiones en tecnología y automatización de servicios.
Este cambio también impulsó el crecimiento de áreas vinculadas a sistemas digitales, atención remota y análisis de datos.