Un estudio realizado por la carrera de Sociología de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires (UBA), la Fundación Participar y Arqueos analizó el impacto de la crisis económica sobre el acceso a la salud y el sistema sanitario bonaerense.
Según el relevamiento, el 72,3% de los encuestados considera que “el Estado debe garantizar la cobertura de salud” y, entre los bonaerenses, identifica al Gobierno provincial como responsable de brindar esa cobertura.
En tanto, el 12,4% se inclina por un sistema privado.
El porcentaje registrado en 2026 supera el relevamiento realizado durante 2025, cuando el 69% consideraba que la salud debía ser financiada y garantizada por el Estado y el 24% prefería un sistema privado.
El aumento de costos modificó los hábitos de atención
El relevamiento también consultó sobre las decisiones que las personas tomaron frente al incremento de los costos vinculados con la atención sanitaria.
El 56,6% afirmó “haber modificado algún hábito de atención o cuidado por el aumento de los costos”.
Entre las modificaciones mencionadas aparecen:
- El 24,1% “postergó consultas médicas”.
- El 18,1% “dejó de comprar algún medicamento”.
- El 30,2% manifestó “haberse endeudado por cuestiones vinculadas con la salud frente a la situación económica actual”.
Melina Alcaraz, socióloga y coordinadora del estudio, señaló que “lo que encontramos es que la crisis económica no sólo afecta el bolsillo: empieza a modificar la manera en que las personas cuidan su salud”.
La especialista agregó: “Cuando se posterga una consulta, se deja de comprar un medicamento o una familia tiene que endeudarse para atenderse, estamos frente a consecuencias sanitarias concretas de la crisis”.
Medicamentos, consultas y deudas
Alcaraz también sostuvo que “hay una tendencia muy clara en las dos mediciones: los bonaerenses quieren que el Estado garantice el acceso a la salud”.
En relación con los medicamentos, la coordinadora del estudio afirmó: “Que haya personas que dejen de comprar medicamentos por no poder pagarlos es uno de los datos más preocupantes del estudio”.
Y agregó: “No estamos hablando de resignar un consumo: interrumpir un tratamiento puede agravar una enfermedad y, en algunos casos, generar consecuencias irreparables”.
El relevamiento también indica que tres de cada diez personas consultadas tuvieron que endeudarse por cuestiones relacionadas con la salud.
“Son dos datos que muestran hasta qué punto la crisis económica está afectando el cuidado de las personas”, sostuvo Alcaraz.
El traslado desde las prepagas hacia otras coberturas
Otro de los datos incluidos en el estudio señala que el 51,3% conoce personas que dejaron de pagar una prepaga y pasaron al sistema público o a una obra social.
El relevamiento plantea que la demanda de atención continúa pese a la pérdida de capacidad de pago y registra un desplazamiento hacia las obras sociales y el sistema público.
Los datos administrativos de IOMA también aparecen incorporados al análisis. Durante el primer trimestre de 2026, la obra social provincial registró un incremento del 10% en la demanda de servicios médicos y medicamentos.
Entre 7.533 afiliados identificados que trasladaron consumos desde otras coberturas, el 70% provenía de PAMI, el 22% de prepagas y el 8% de otras obras sociales.
IOMA registra mayor demanda
El estudio menciona situaciones de personas mayores que cuentan con PAMI e IOMA y recurren a la obra social provincial para acceder a estudios, medicamentos o especialistas cuando no encuentran respuesta en PAMI.
“La necesidad de atención no desaparece porque una persona deje de poder pagar una prepaga o porque otra cobertura no le dé respuesta. Lo que vemos es un desplazamiento de esa demanda hacia el sistema solidario y público, y en la provincia de Buenos Aires una parte de esa presión termina llegando a IOMA y al sistema provincial de salud”, explicó Alcaraz.
El trabajo combina datos cuantitativos, testimonios cualitativos e información administrativa para analizar el desplazamiento de las necesidades sanitarias hacia el sistema solidario y público.
Qué reclaman los usuarios de IOMA
IOMA, la obra social más grande de la provincia de Buenos Aires, aparece en el relevamiento con distintos aspectos señalados por sus usuarios como áreas que requieren mejoras.
Entre los principales puntos mencionados figuran:
- Los tiempos para conseguir turnos.
- El acceso a medicamentos.
- La disponibilidad de especialistas.
- Las desigualdades territoriales en el acceso a prestaciones.
Al mismo tiempo, el estudio registra una valoración creciente de IOMA como garantía de acceso a la salud, particularmente frente al aumento de los costos de las alternativas privadas y en prestaciones de alta complejidad o elevado costo.
“IOMA empieza a ser valorado como un reaseguro. Frente al encarecimiento de las prepagas y las dificultades que atraviesan otras coberturas, contar con una obra social que garantice el acceso a la salud adquiere un valor cada vez mayor para sus usuarios”, afirmó Alcaraz.
El impacto de los recursos nacionales sobre el sistema provincial
El estudio también consultó sobre la situación del sistema público bonaerense y los recursos provenientes del Estado nacional.
El 48,5% de los encuestados considera que “la falta de recursos nacionales afecta mucho al sistema público provincial”.
Además, más de la mitad manifestó “desconfianza respecto de la capacidad del Gobierno nacional para mejorar el sistema público de salud”.
Entre las conclusiones del estudio figura la siguiente definición: “la crisis no elimina el costo de la salud: lo traslada. De las prepagas a las obras sociales; de PAMI a IOMA; de Nación a las provincias”.
El trabajo describe así un escenario en el que la reducción de recursos nacionales, las dificultades económicas de las familias y los costos de las coberturas privadas aparecen vinculados con una mayor demanda sobre provincias, obras sociales y sistema público.
El rol del sistema sanitario bonaerense
Alcaraz resumió uno de los puntos señalados en el estudio: “Cuando Nación se retira, el paciente no desaparece. Sigue necesitando una consulta, un medicamento o un tratamiento. Y esa necesidad termina siendo absorbida por las provincias, las obras sociales o por el bolsillo de las propias familias”.
El relevamiento registra una demanda creciente sobre el sistema sanitario provincial en un contexto de crisis económica y retracción de recursos nacionales, junto con una mayor valoración de IOMA y de la cobertura pública entre los encuestados.